Ya lo decía Cerati…¿Qué otra cosa puedo hacer?
A veces un pedacito de esperanza es suficiente para vivir toda una vida esperando un regreso, un mensaje, un “todavía puede ser”.
Hoy me dijeron que esa puede ser tu peor maldición. Ese pedacito de esperanza sobra y basta para mantenernos aferrados toda una vida a algo que quizás nunca llegará.

Vivir así es un crimen. Alguien mata, algo muere. Pocos le dan un cierre al caso. Eso pasa con muchas historias de amor: se caponean. Y cuando se abre el cajón resurge esa esperanza. Quizás sea un crimen pero hay que matar ciertas esperanzas para poder avanzar.

Si no olvido moriré.